Saluda el Presidente

Desde nuestra más tierna infancia vimos recorrer por campos y huertas de nuestros pueblos y ciudades la figura oscura y elegante del Tren Alcoy-Gandía.

Aquel que nuestros padres y abuelos llamaban “del estraperlo”, el del aceite y el vino, de la carbonilla o del humo blanco y de la harina, el del “Caga-ferro” con el que improvisábamos nuestros particulares belenes con arroyos, montañas y figuras.

Vivió a través de sus años los avatares de su época, revueltas, guerras, sudor y hambre. Por sus vías recorrió junto a ellos, sus barrancos, puentes, túneles, estaciones y apeaderos de su querida tierra.

Tren Alcoy-Gandía, hijo de progreso y modernización, fue creado para abastecer las comarcas del interior del Comtat el Alcoiá y la Safor.

Años después, el imparable crecimiento turístico en nuestras costas, las carreteras, los nuevos utilitarios, los “600”, y la falta de modernización en los ferrocarriles de vía estrecha hizo precipitar su cierre un buen día de abril de 1969.

Hoy en día el aumento considerable del turismo rural y deportivo, los nuevos hábitos sociales y la búsqueda de descanso y sosiego que antaño hubiese sido impensable, nos pueden hacer pensar que parajes como el Barranco del Infierno/Barranco del Duque con sus fabricas de la luz, sus puentes, sus túneles, su vegetación, sus frondosas ladera de flores…., debemos mantenerlo entre todos y poder soñar en la rehabilitación de su camino, por donde el pasaba, siempre de riguroso vestido negro, pero esta vez ……a través de la Vía Verde del Serpis.

José Morales Ferrandis

Facebook Comentarios
Facebook